Desde niños nuestros padres
nos van enseñando el culto por la iglesia, desde temprana edad nos mandan a catecismo, donde nos imparten la palabra de Dios, nos inclinan para entender que tenemos que hacer, como
vivir, como pensar, que es malo y es bueno, donde lo malo te lleva al infierno,
lugar en vuelto en llamas y donde reina Satanás o las personas que siempre
hacen el bien, aquellas personas supuestamente buenas, que si cometen errores, con
un par de oraciones bíblicas se liberan del pecado, esas personas van al cielo,
donde ¿Dios, Jesús, Jesucristo, San Pedro? No sé, reina y te tiene en su eterna
gloria.
La iglesia, la institución que
más reglas estrictas tiene, quien no deja que un país se desarrolle, aquella
que juzga cada movimiento de izquierda y la que más actos impuros ha cometido,
pecando así innumerablemente de su sexto mandamiento “No cometerás actos
impuros”.
Cuando eres niño y empiezas
a creer en la “Palabra del Señor”, cuando el sacerdote de tu iglesia imparte la
misa lo ves como una persona de admiración, una imagen casi paterna, esa
persona que te habla de Dios, quien crees que puede ayudarte a ir al cielo,
porque de niño tienes miedo al infierno, al diablo, a los fantasmas y aquella
infinidad de sombras negras, que en el paraíso no existen, pero ¿Quién es realmente
ese sacerdote? ¿Qué oculta bajo su sotana? Hemos escuchado en las noticias
sobre sacerdotes pederastas, sacerdotes capaces de poner las manos sobre un
niño, abusar de ellos sexualmente, sin importarle la desgracia, el trastorno y
el miedo que podrán crear en un futuro a estos niños, esa persona que se cubre
de cuello a tobillo, que se digna en hablar de la pureza del alma, de los
pecados, de cómo se debe comportar la sociedad, esa persona quien domingo a domingo
te sermonea, es capaz de abusar sin escrúpulos, de invadir la intimidad, de aprovecharse
de la inocencia de un niño, esa es la persona que supuestamente nos enseña el
camino a la gloria.
El documental “Agnus Dei:
Cordero de Dios” nos muestra historia de Jesús quien fue abusado sexualmente por un sacerdote
cuando era un niño de 11 años. Siendo adulto decide no solo denunciar a su
agresor sino buscarlo y encararlo. Esta es una historia donde la valentía y la
construcción de la dignidad son las armas de un hombre con una infancia fracturada.
Al tiempo en también se revela la impunidad de la que goza la iglesia católica
frente actos de pederastia cometidos por algunos de sus miembros.
Dirección: Alejandra Sánchez
Guión: Alejandra Sánchez
Género: Documental
Origen: México
Duración: 90 minutos
15/02/1012
EVB
13:57
Desmenuzando temas


1 comentarios:
Buen comentario. Pero faltaron más datos sobre el documental. (B)
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